Abre los ojos para calmar la mente

Abre los ojos para calmar la mente

Hoy te traigo una técnica sencilla y “peculiar” que te ayudará a calmar la mente en momentos de ansiedad, tristeza o frustración. Es tan fácil que podrás ponerla en práctica mientras lees este artículo. Eso sí, ten a mano un espejo pues tendrás que observar tus ojos mientras haces unos pequeños ejercicios.

Puedes ir a los ejercicios directamente, pero te recomiendo que leas también los párrafos donde explico los mecanismos que hacen posible que esta técnica funcione. También tienes una infografía al final del artículo con los pasos que debes seguir para ponerla en práctica.

La expresión corporal de las emociones

Charles Darwin escribió en 1872 la obra “La expresión de las emociones en el hombre y los animales”. En ella, Darwin, explica gráficamente que cada emoción tiene un patrón respiratorio, una postura corporal y una expresión facial específica que se han originado y desarrollado a lo largo del tiempo, producto de la evolución.

Vamos a verlo con calma. Para ello voy a utilizar algunas de las ilustraciones de su libro ya que son muy gráficas y explicativas. Nos servirán de guía y así podrás observar y saber más sobre la expresión de las emociones.

Fíjate en las imágenes del perro. Tanto su expresión corporal como su expresión facial son totalmente opuestas. ¿Puedes adivinar qué emoción está sintiendo en cada una de ellas?

El perro de la primera ilustración está preparado para el ataque por eso su musculatura está tensa, su mirada fija en el objetivo y su mandíbula apretada. El pelo erizado y la cola recta y alta son para aparentar un tamaño mayor. Todo su organismo está preparado para la lucha. Pero, posiblemente, es solo una advertencia. Si estuviese a punto de atacarnos tendría el hocico fruncido y nos enseñaría los dientes.

Imagina por un momento que estás ante él. ¿Qué sientes? ¿Hay tensión en tu cuerpo? ¿Cuál es la expresión de tu rostro? ¿Cuál es tu postura corporal? Retén esa imagen durante unos segundos e intenta quedarte con todos los detalles que puedas. Te ayudará a tomar conciencia de cómo expresa tu cuerpo las emociones.

Vamos ahora por el perro de la segunda ilustración. Siente miedo. Se encoge y se hace pequeño para indicar que no va a luchar. No ofrece resistencia. Muestra su rendición. No es muy diferente en el caso de nuestra especie. Solo hay que ver como caminamos cabizbajos, con los hombros caídos y casi arrastrando los pies si estamos ante un problema de difícil solución.

Así pues, tal y como dijo Darwin, nuestro cuerpo expresa las emociones de manera diferente y concreta según la emoción que estemos sintiendo en ese momento. Pero, ¿qué ocurre con los ojos?

La expresión de las emociones en los ojos

Como habrás podido observar, cuando estás enfadado los ojos se cierran y la mirada se “afila”. Toda tu atención está puesta en la persona objeto de tu ira. Tus ojos se estrechan porque no necesitan atender el resto de cosas que pasan a tu alrededor. Lo puedes ver con claridad en la foto de abajo. Ante una mirada así, uno siente que está en el punto de mira…lo que no es muy agradable, ¿verdad?

Ojos ira

Todo lo contrario ocurre cuando sientes sorpresa. Al estar en una situación de incertidumbre en la que no tienes claro qué está pasando, abres los ojos de par en par. Tus ojos se ensanchan y redondean mostrando gran parte del globo ocular para recabar toda la información posible del entorno. Tu atención está centrada en explorar todos los elementos para poder entender y darle sentido a lo que ocurre.

Haz el ejercicio que explico a continuación y descubrirás una cosa curiosa.

Ejercicio 1

Haz el ejercicio , experimenta y cuando acabes lee la explicación en el párrafo siguiente.

Abre mucho los ojos y finge que estás muy enfadado. Esfuérzate en recordar algo por lo que estás realmente molesto. Mientras lo haces tus ojos tienen que estar muy abiertos y redondos como si sintieras sorpresa. Obsérvate en el espejo. Tu expresión tiene que indicar asombro, curiosidad, … pero interiormente tienes que sentir rabia, mucha rabia.

¿Cómo ha ido? Difícil, ¿no?

A tu cerebro le cuesta mucho gestionar esta incoherencia entre lo que sientes y tu expresión corporal. Puede que, algo confundido, te haya dicho: ¡eh, tú! ¿en qué quedamos, sorpresa o enfado? De hecho, si has puesto suficiente empeño durante el ejercicio, lo más probable es que no hayas podido mantenerte enfado mucho tiempo.

Y esa es la clave: tu cerebro necesita coherencia y, si mantienes la expresión de sorpresa el tiempo suficiente, entenderá que esa es la emoción que tiene prioridad para ti. Aunque internamente estés preocupado o un poco ansioso, esas emociones se irán suavizando y darán paso a la curiosidad. Es buen momento para poner toda tu atención en el exterior y salir del bucle de tus pensamientos negativos.

Sorpresa nin%CC%83o ojos abiertos

Ejercicio 2

Ahora vamos a intentar hacer lo opuesto. A ver qué pasa…

Entrecierra los ojos y “afila” tu mirada como si estuvieses muy, muy enojado. Al mismo tiempo intenta observar todo tu entorno con curiosidad, como si todo fuese nuevo para ti. Describe lo que ves. Recuerda mantener tus ojos pequeños y estrechos, con expresión de rabia.

¿Qué has sentido? Es difícil no abrir los ojos de par en par si sientes curiosidad o sorpresa. Incluso habrás tenido que hacer fuerza para impedir que tus ojos se abrieran. Una vez más, tu cerebro ha peleado porque haya coherencia entre tu expresión emocional y tu experiencia interior.

Abre bien los ojos y observa tu entorno una vez más. Quédate unos segundos en ese estado. Puedes aprovechar para descubrir detalles en los que nunca te habías fijado.

Técnica rápida para calmar la mente

Los ejercicios que te he propuesto te habrán ayudado a entender la capacidad que tienes para suavizar o regular algunas de tus emociones modificando la expresión de los ojos. Abrir los ojos de par en par es una forma rápida de “impulsar” la curiosidad y ver las cosas con más perspectiva.

La técnica es muy sencilla. Te llevará apenas unos segundos y lograrás suavizar esas emociones que te incomodan o te impiden pensar con claridad.

Estas son los pasos que debes seguir:

  1. Nombra lo que sientes: ansiedad, tristeza, frustración, etc. Utiliza la frase: “estoy sintiendo…”.
  2. Observa tus ojos: ¿cuál es su expresión? ¿están abiertos o cerrados? ¿anchos o estrechos?
  3. Abre los ojos de par en par durante 10 segundos para “impulsar” tu curiosidad.
  4. Repítelo varias veces a lo largo del día.
Abre los ojos para calmar la mente

Conclusiones

Además de los ejercicios y la técnica que te he propuesto, puedes hacer muchas más cosas con el cuerpo para regular tus emociones. Lo iré contando en otros artículos que estoy preparando. Te adelanto que una buena higiene postural y una ligera sonrisa puede hacer mucho más de lo crees… para que te sientas bien.

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